| RECETA PARA UNA NUEVA SOCIEDAD |
| En estos tiempos en que todos andamos inmersos en una sociedad que habla de destronar todo lo que sea burguesía, capitalismo, tabúes y, en general todo lo que signifique opresión, para conseguir una sociedad más justa e igualitaria, no nos damos cuenta de que estamos cayendo precisamente en otra más opresora si cabe que la que tratamos de derribar.
Queda claro que la sociedad no esta formada por un "tú" ni por un "yo", sino por un "nosotros”. Y uno cree, a la vista de esto, que todos y cada uno de nosotros tenemos que comenzar por limarnos nosotros mismos, a fin de construir ese "nosotros", esa sociedad ideal, (que todos nos empeñamos en querer cambiar desde arriba), porque, a fin de cuentas, reconozcámoslo, cada uno tiene algo que destronar de su "yo" particular. Si partimos de esta base, estoy seguro que nuestra tarea quedaría reducida un máximo, dejar de ver esa paja en el ojo ajeno para ver la "viga" en el nuestro. Señores, ¿por qué cada uno de nosotros es tan injusto?. ¿Por qué nos empeñamos en justificar nuestras acciones ante los ojos de los demás y ennegrecemos a fulanico o a cetanico?. ¿Por qué no los justificamos a ellos? ¿Por qué el 99,99% de las veces que nos juntamos con un compañero o amigo es para poner al otro, par medio del diálogo, si es que a lo que hacemos se puede llamar diálogo, "chorreando de pies a cabeza?. ¿Por qué?. (Mi no comprender). ¿Por qué no vemos sus buenas cualidades?. ¡¡Ese también las tiene!!. Por muy malas que sean sus obras y sus ideas, porque hasta la cosa más sucia y la que más ensucia, que es el polvo, al pasar por un rayo de luz se convierte en un sinfín de piedras preciosas, que relucen como verdaderos luceros. Tan malo es el hombre que no es capaz de ser visto por sus semejantes como una partícula insignificante de polvo?. No, lo que sucede es que necesitamos una haz de luz que nos ilumine a todos y cada uno, que nos llene y nos haga transparentes y capaces de luchar de verdad por nuestros ideales, aún a costa de ciertos placeres que nos debilitan como personas. Lo malo es que esa luz a atravesado a muy pocas personas, y otras no han sido totalmente poseídos por ella. (Ahora mí si comprender). Esa, luz, y no se asusten, porque hasta a ella hemos delimitado y oscurecido un poco: es el amor. Pero no ese amor del que fanfarroneamos cuando nos echamos un ligue. (Palabra que no significa, como muchos mayores y no conocedores del lenguaje joven pensarán, irse al bar de liguera), ni tampoco el que está contenido en la frase impropia y mal expresada "hacer el amor", inventada por aquellos que solo ven en el amor el sentido erótico, animal, sino ese AMOR a la vida, a los seres, a la naturaleza, ese olvidarse del "yo" para beneficio del "tú" y del "nosotros". Sólo ese podrá cambiarnos y cambiar la sociedad. Y es que amar implica toda una serie de palabras muy en boca y muy mal utilizadas por cierto, que no se ha logrado hacer realidad y que por esta senda egoísta y ego centrista no la llegaremos a experimentar en toda su extensión. Estas son justicia, libertad, igualdad, paz y perfección. Con todos estos ingredientes seguro que obtendremos la receta de la sociedad ideal, ya que si los poseemos, se cocina sola. Marchemos pues, al mercado, pongámonos el delantal y el gorro y realicemos la receta. Seguro que nos sentará bien la comida, y más con el apetito tan grande que tenemos. ¡Que nos aproveche! Juan Bedmar González NOTA: Este trabajo ha sido encontrado en el buzón del Tele-club con la firma de Anónimo. |
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