Quién fue San Marcos
A pesar de ser
universalmente conocido como uno de los cuatro evangelistas, poco es lo que
sabemos de la vida de Juan Marcos, como se conoce a San Marcos en el
Libro de los Hechos de los Apóstoles. El Nuevo Testamento incluye
varios detalles biográficos sobre su persona aunque dispersos y en ocasiones
contradictorios.
Se desconoce la fecha
exacta de su nacimiento y también el lugar - se cree que pudo ser Jerusalén
o Alejandría - si bien sabemos que conoció personalmente a Jesucristo y que
era muy joven cuando Jesús fue condenado a muerte.
La primera vez que se habla
de él en el Libro de los Hechos es cuando se relata la salida
milagrosa de San Pedro de la cárcel por obra de un ángel que le abre la
puerta y se dirige “a casa de María, madre de Juan, por sobrenombre Marcos,
donde muchos hermanos se hallan congregados en oración”.
Esta buena mujer, quizá
viuda, pues su marido no se nombra nunca, vivía en una casa espaciosa y bien
amueblada. En esta casa - según algunos estudiosos - celebró Jesús la Última
Cena, se reunieron los discípulos tras la Ascensión del Señor y tuvo lugar
la venida del Espíritu Santo. También podría ser de María el huerto de
Getsemaní, en el Monte de los Olivos, donde se produjo el prendimiento de
Jesucristo.
De acuerdo con lo anterior,
Juan Marcos habría nacido en una familia acomodada. Parece ser que su padre
había sido sacerdote del Templo de Jerusalén e impuso a su hijo, según la
tradición helenista, dos nombres: uno judío, Juan, y otro romano, Marcos.
Juan Marcos era un crío
cuando Jesús predicaba e iba a su casa. Se cree que pudo ser él el chaval
que, envuelto en una sábana, seguía a Jesús la noche en que éste fue
apresado en el Huerto de los Olivos.
Tras la muerte de Jesús, la
casa de la madre de Juan Marcos siguió siendo frecuentada por los apóstoles,
especialmente por San Pedro, que bautizó a Marcos y que sentía un gran
afecto por él. Le llamaba “mi hijo Marcos” (1 Pe 5, 13).
Allá por el año 44, Juan
Marcos decidió marcharse con su primo Juan Bernabé hacia la ciudad de
Orontes, donde éste fue enviado a predicar el cristianismo. Bernabé pidió
ayuda a San Pablo para esta tarea y juntos los tres viajaron por Antioquía,
Chipre, Salamina, Panfilia y otros lugares. En estos viajes sufrieron el
acoso de ladrones y otras muchas penalidades. Juan Marcos no lo soportó y
decidió regresar a Jerusalén junto a su madre.
En el año 49, Pablo y
Bernabé volvieron a Jerusalén y allí deciden ir de nuevo a Antioquía para
interesarse por los cristianos que habían bautizado en su anterior viaje.
Juan Marcos quiere ir con ellos, pero Pablo se negó a ello ya que en el
primer viaje los había abandonado. Ante este desacuerdo, Juan Marcos fue con
Bernabé a Chipre.
Al regreso de este viaje,
entre los años 50 y 60, Juan Marcos estuvo junto a San Pedro en Roma. Poco
sabemos de su estancia en esta ciudad aunque es seguro que desde allí hizo
algunos viajes, en concreto uno a Efeso en el año 67.
Durante todo este tiempo,
Juan Marcos recogió en “apuntes” las predicaciones de San Pedro así como
otros detalles de la vida de Jesucristo, reunidos luego en lo que sería el
Evangelio de San Marcos, escrito con sencillez, fluidez y estilo directo
para los gentiles de Roma. Aunque no se tiene certeza de cuándo se escribió
– parece que pudo ser entre los años 65 y 75 - es seguro que este evangelio
es el más antiguo de los cuatro y también el más corto (16 capítulos).
Escrito en griego, sirvió de fuente a Mateo y Lucas para sus evangelios.
A San Marcos se atribuye la
fundación de la Iglesia de Alejandría. Las Actas apócrifas de Bernabé y de
Marcos, recogidas por Simón de Metafraste, nos relatan detalles de esta
misión. También nos cuentan la curación milagrosa que realizó a un zapatero
que se había atravesado la mano con una lezna.
Se dice que San Marcos fue
prendido por los paganos la noche del 24 de abril mientras celebraba una
eucaristía. Le ataron una soga al cuello y tirando de ella le llevaron a la
cárcel mientras se burlaban de él. A la mañana siguiente lo sacaron con la
soga al cuello para matarlo y murió en el camino hacia el lugar de la
ejecución, repitiendo las últimas palabras de Jesucristo : “en tus manos,
Padre, encomiendo mi espíritu”.
La Iglesia Copta lo
considera su padre fundador y, según una tradición posterior, sus restos
fueron trasladados a Venecia, ciudad de la que es patrón. Su fiesta canónica
se celebra el 25 de abril.
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Por qué es San Marcos patrón de Torrequebradilla
No sabemos con certeza ni
el porqué ni desde cuándo es San Marcos patrón de Torrequebradilla, aunque
sí podemos afirmar que lo es desde hace siglos. La hipótesis con más
fundamento puede ser la de su fama como defensor de la agricultura frente a
las plagas de langosta.
En efecto, nuestro pueblo
ha estado sometido a lo largo de los siglos a frecuentes plagas de langosta
que diezmaban los campos y creaban periodos de escasez y hambre. Existen de
ello numerosos testimonios escritos de los que se podría escribir
largamente.
Alfredo Cazabán, en su
libro “Cosas de antaño” nos explica el patronazgo de San Marcos en
ciertos pueblos de la provincia de Jaén. Reproducimos a continuación lo que
nos dice sobre ello:
“La ciudad de Baeza, era
por los años 1449 una población digna de mejor suerte. Tras la decadencia
iniciada en su antiguo poderío, habían tomado cuerpo las rivalidades entre
Carvajales y Benavides que con sus bandos y riñas hacían insoportable la
vida del vecindario.
No paraban aquí los
males. Sus fértiles campiñas eran horrorosamente destrozadas por la langosta
que allí habíase posado con abrumadora insistencia, destruyendo todos los
medios de vida de un pueblo eminentemente agrícola.
La ciudad y su
corregidor Pedro Coello, hicieron capítulo y acordaron tomar por patrón y
abogado a San Marcos, haciendo grandes rogativas y promesas para obtener por
su intercesión días de mayor bienandanza. La ciudad ofreció hacer procesión
y fiesta anual con jubileo a San Marcos y dar un toro para venderlo y
repartir su producto entre los pobres.
El primer año dieron por
el toro quinientos maravedíes que repartió entre las personas necesitadas el
canónigo Martín López de Castilla.
La langosta se fue de
Baeza a los pueblos comarcanos y éstos, imitando la vocación, ofrecieron
fiestas y toros, que otros pueblos ofrecieron después al ser visitados por
la plaga, hasta que llegada la oportuna época ésta desapareció por completo.
La costumbre de subastar
el toro y practicar obras de caridad con su producto, subsistió algunos
años, pero, adulterada poco a poco quedó reducida a la presencia de un toro
en la procesión de San Marcos, entre chacotas picantes vertidas a granel,
con todas las malicias de que es susceptible la imaginación popular en estos
países meridionales.”
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La imagen de San Marcos de Torrequebradilla
La imagen del San
Marcos que se venera en la actualidad en la Iglesia Parroquial de San
Francisco de Paula de Torrequebradilla no es de un gran valor artístico,
aunque goza de un enorme valor sentimental y devocional en nuestra villa.
Fue comprada allá por los años 1940 para sustituir a la primitiva imagen
que, junto a otras imágenes sagradas, todas ellas de gran valor artístico,
fue lamentablemente destruida durante la Guerra Civil.
La imagen actual, realizada
en escayola, tiene una altura de algo menos de un metro y fue fabricada en
Olot (Gerona). Es de talla similar a otras imágenes veneradas en nuestra
iglesia, como San Francisco de Paula, la Virgen de los Dolores y Nuestra
Señora del Rosario, también de los mismos talleres. Ella representa al
Evangelista a una edad de unos 50 años, con barba abundante y oscura,
vestido con túnica verde oscuro y cinturón y cubierto por un manto de color
burdeos.
Su mano izquierda porta el
evangelio y la derecha una pluma. Junto a su pie izquierdo reposa un león,
símbolo de este evangelista.
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Una tradición propia : los roscos de San Marcos.
De todos los ritos tradicionales
se celebran en Torrequebradilla cuando llega San Marcos, hay uno que es
específico de nuestro pueblo: la ofrenda de los tradicionales roscos de San
Marcos.
Desde antiguo, la mujer del
Alcalde de Torrequebradilla, en representación de la villa, ofrecía a San
Marcos dos grandes roscos, de unos cincuenta centímetros de diámetro
exterior y unos diez centímetros de espesor, fabricados siguiendo una receta
tradicional a base de huevos, leche, harina y azúcar y decorados con
almendras, frutas y merengue. Los roscos eran colocados sobre las andas del
santo y atados mediante cintas de color blanco o azul celeste a sus pies.
El 25 de abril, durante los
actos religiosos en honor a San Marcos, los roscos eran bendecidos por el
sacerdote. Tras la misa, la imagen del santo salía de nuestra Iglesia
Parroquial portada a hombros por hombres y mujeres de nuestro pueblo en
dirección al Cahíz, pasando entre los campos de trigo y cebada. Desde aquí
se hacía la tradicional bendición de los campos. Tras una larga procesión,
algunos años bajo la lluvia, la imagen regresaba nuevamente a su iglesia
entre vivas, cohetes, cánticos y música.
Días después, en un acto
privado que tenía lugar en la sacristía, se hacía la partición de los
roscos, que posteriormente – algunas veces los roscos se ponían duros - eran
enviados a las casas de los regidores y de otras instituciones municipales
(alcalde, concejales, sacerdote, médico, maestros…..)
Este ritual sigue
actualmente presente en nuestras fiestas, si bien con ligeras
modificaciones. En efecto, tras la fusión de los municipios de
Torrequebradilla y Villargordo, la responsabilidad de la ofrenda de los
roscos fue voluntariamente aceptada por las esposas de los alcaldes pedáneos,
si bien actualmente los roscos son fabricados en la panadería de nuestro
pueblo y donados por sus propietarios al Santo.
Otra ligera variación
sobrevenida tras la llegada a nuestro país de la democracia es que hoy día,
al finalizar la procesión de San Marcos, los roscos se dividen en pequeños
trozos “del tamaño de un bocado” y en la puerta de la iglesia son repartidos
entre todos los asistentes. Unos los comen al instante y otros los guardan,
todos ellos confiando en la protección del Santo Patrón.
Desconocemos el origen y la
causa de esta curiosa tradición pero sí sabemos que es una de las más
antiguas de nuestro pueblo. Sin embargo nadie recuerda la presencia de toros
en las fiestas de la villa. Tal vez aquí en Torrequebradilla, la ofrenda del
toro a San Marcos se cambiase por la ofrenda del rosco.
Una tradición parecida a la
nuestra es la de "los roscos de la caridad" de las fiestas de San Marcos de
Canena, que son preparados en los días previos a la fiesta por los vecinos
más jóvenes y colocados en una habitación o "sala de caridad" que cada año
presta un vecino distinto. El 24 de abril la imagen del patrón es llevada a
esta sala para que bendiga los roscos. El día 25 se celebra la procesión
para que San Marcos bendiga los campos y al pasar por la "sala de caridad"
el hermano mayor de la cofradía entrega al Santo un rosco especialmente
hecho para El. Cuando la imagen del patrón llega a su iglesia, los roscos se
reparten entre todos los asistentes.
Juan Bedmar González
Madrid, 2001
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